Es casi poético ver como un trozo de vida se desvanece entre las
yemas de los dedos. Saber que tienes entre el anular y el pulgar 21 centímetros
menos de pulmones y en un vaso 4 onzas menos de hígado y cerebro. Pero sabes
que es dulce, el humo y el hedor del licor, sabes que son tu perdición pero aun
así los pruebas, los disfrutas y no los dejas. Te reflejas entre las estelas de
humo que cubren el techo de tu dormitorio y sientes como las frías gotas de
agua que emanan de un cristal frio por el cubo de hielo que tiene dentro, es
casi como el sudor que recorre tu espalda mientras permaneces inmóvil como una
barra de hierro clavada en la mitad de una plaza, y de igual manera, no tienes
sentido.
Te sientas en un sillón
de fique con música suave, un vaso, hielo, tu botella favorita y media
cajetilla. "Solo me calmara". Te sientas y te mientes como cada
noche, con los mismos ingredientes, alcohol, tabaco, fuego y tu furia interna,
porque eres como un juego de naipes y tienes una cara diferente cada día en el
mundo exterior, pero en interior de tu cueva solo eres uno, azul o rojo, no es
mas. El tonto complaciente que observa televisión inmóvil toda la noche hasta
la madrugada, o el artista fracasado que intenta dibujar sus frustraciones en
un papel casi blanco mientras oye a Moby. Aunque en verdad olvidaste ser el
segundo y cada vez mas eres el fracasado encadenado a la caja idiota de 29
pulgadas que compraste con tu primera paga.
Lunes 7:00 am, martes
a la misma hora y así toda un ridícula semana. Duermes hasta las 9 el sábado
para "reponerte" cuando duermes tan solo 4 horas. Miserable como
todos. Te lo repites día con día, desayuno almuerzo y cena, con un cigarro aquí
y otro allá. Tu huella ya ni siquiera es visible, ni en el bus de ida ni en el
de vuelta. Cada día a los 32 años de vida desvariadle, la muerte se te hace más
efímera.
Domingo 11:38 pm y
sigues fumando, intentando leer otra cosa sin sentido, del gurú gringo ese
Chopra o Chopre, quien sea, solo te hace mas patético que busques entre las
letras de un hindú la chispa de vitalidad que se te apago, el no te conoce, ya
nadie te conoce. Habitación, después sala, ahora cocina, abres el gabinete de
la pared izquierda, buscas un chocolate para engullir. Lo tragas y tomas el
cuchillo más grande del juego oriental que compraste por televisión, "los más
afilados del mundo", un slogan igual de patético al que los compra. Ahora
vacilas, lo examinas. En efecto es bastante afilado. Ahora mírate las muñecas,
¿donde será mas seguro cortar? ¡Un momento! espera, reflexiona. ¿Es lo que
quieres? ¿Ser cobarde?
Cara es igual
muerte, cruz es igual a "espero un día más". Si imbécil déjalo a la
suerte. Lanzas la moneda y el tiempo se congela. Casi percibes todo lo que hay
a tú alrededor, las latas de atún del gabinete abierto, el plátano casi negro
que está en el mesón de la cocina, el pan embolsado a un día de caducar. Todo,
menos la maldita moneda. Ahora la dejaste caer, estúpido. Búscala y revisa
haber si te mueres o solo lo pospones.
10 minutos buscándola
hasta que la encuentras. Empuña el cuchillo, respira profundo. Abre la bolsa y
corta en dos ese pan, hasta un buen sándwich antes de dormir. Te pospusieron el
deceso idiota, te salvaste. Como un fracaso, no supiste decidir, solo dejaste
al azar algo importante, como tantas veces hiciste en tu pobre existencia. Vino
blanco o vino tinto, la moneda decide, y así fue tu primera cita con la mujer
que se acostó con otro cuando le pedirías matrimonio. Marlboro o lucky, y la
moneda juega de nuevo. Bogotá o Medellín, ¿se te volvió costumbre usa la
monedita? ¡Fracasado!
Lunes 7:10 am. Se
te hizo tarde por dormirte a las 3 fumando y viendo la caja idiota, nuevamente.
¡Sal corriendo! ¡Imbécil! ¡El bus va a estar lleno! Estiras la mano y ya no te
paro, eso, insulta al conductor. ¿Porque no tienes listo el dinero del pasaje?
revisaste tus bolsillos ¿verdad?, ahora mira en la billetera mientras por fin
se te pasa el bus con espacio. ¡Insulta a la vida! ¡Se te fue el bus!, pero, un
momento, ¿que fue eso?, si, ese chirrido largo y ahora ese estruendo, ¿porque
la gente corre? Mierda, se estrello el bus.
Colisión de un autobús
frente al edificio de apartamentos del centro. 4 muertos, 8 heridos. Una vida
salvada. ¡La tuya imbécil! ¿Que habría sido de ti si hubieras subido a ese
bus?, estarías pagando el pasaje en ese momento, habrías muerto tal y como lo
hizo el desafortunado conducto y la pareja de peatones que estaban en
trayectoria de colisión con el bus. ¿Que habría sido de ti si hubieras tenido
el dinero listo? ¿Si esa monedita con la que juegas estuviera en tu bolsillo y
te completara el pasaje? ¿Y que si hay un algo que te salvo?, si hubieras
bajado un minuto antes, si te hubieras decidido a tomar el bus más adelante o si
te hubieras quedado dormido. Estas vivo. No gracias a tu ingenio, ni a tu
experiencia como los héroes de tu maldita televisión. No, fue la misma monedita
a la que se lo dejas todo. Te salvo en ausencia. Ahora podrás justificar tu tardía
llegada a tu trabajo, podrás respiras 21 centímetros más de aire. Es una... ¿segunda
oportunidad?, pues ¡úsala imbécil! y sal de tu estúpida monotonía. Busca una
mujer para acostarte con ella, para enamorarte de ella, trabaja hasta partirte
el alma y lucha por salir de la miseria del asalariado inconsciente. Toma esos
malditos cuchillos y cocina con ellos una ensalada para tus amigos y pasa una estúpida
noche con más compañía que un televisor. y esa moneda, bótala por la ventana de
tu cuarto, aquí, a la calle, que tal vez le sirva mas al pobre narrador de tu
historia que a un idiota con suerte.
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